Policías contra Policías
Emmanuel Medrano
Pueda parecer que la escritura de este pequeño texto ya esté un tanto cuanto desfasada, pero responde a algo que es una realidad: la situación que se vive al interior de los cuerpos de seguridad en Veracruz no es nada buena.
Hagamos un recuento: el lunes pasado, elementos de la Policía Intermunicipal Xalapa, Banderilla, Tlanelhuayocan, tuvieron un altercado con miembros de la guardia persona del titular de la Secretaria de Seguridad Pública, Sergio López Esquer.
Y es que los policías le exigían al General la liberación de dos de sus compañeros, los cuales, so pretexto de haber cometido el delito de incumplimiento de un deber legal, estaban recluidos en el penal de Pacho Viejo.
Pero el motivo por el cual cayeron en este delito, es porque se negaron a poner a disposición de las autoridades a un sujeto detenido por los militares que actualmente hay en Xalapa, quienes tienen un retén en la zona residencial de Las Ánimas. Lo que hay que mencionar de esto es que los militares no le supieron decir a los policías el motivo de la detención.
Lo sobresaliente aquí es que estos elementos castrenses, como si se trataran de Kiko y su clásico te voy acusar con mi mamá, ni tardo ni perezosos, se dirigieron a las oficinas de la SSP para darle informes a López Esquer, quien como si de mamá gallina se tratara le dio la razón a sus “pequeños” y mandó a detener a los policías.
Es indudable que los militares están hechos para estar en los cuarteles y, como si fueran animales de carga, para cumplir ordenes, y si no fuese así, que alguien me explique por qué no le supieron decir a lo policías el motivo de la detención del sujeto (pero esta imagen de los miembros de las fuerzas de la milicia es algo que ya lo abordó el escritor Mario Vargas Llosa en su novela Pantaleón y las Visitadoras, cuando el mismo protagonista reconoce que “los militares sólo estamos hechos para cumplir ordenes”).
Otra cosa que salta a la vista es que durante la trifulca en San José hubo muchos militares que fueron traídos por ordenes de Sergio López Esquer y por las del teniente Roberto Gonzales Maza, este último es el que coordina al grupo táctico que a la llegada de López Esquer se formó y en el que hay militares en activo.
Detalle que hay que tomar en cuenta, ya que si éstos siguen cobrando a la nación por su labor como miembros de la milicia, ¿qué hacen percibiendo casi 40 mil pesos mensuales en la SSP por pertenecer a este grupo táctico?
Que de táctico no tiene nada, porque en el zafarrancho del pasado lunes fueron amagados y desarmados por los policías y lo que es peor: ahí fueron exhibidos cuando los policías les quitaron sus credenciales para mostrarle a todos que son militares en activo.
Así que por este medio le enviamos una llamado a la dependencia correspondiente de verificar si estos integrantes del tan sonado “grupo táctico” no están incurriendo en un delito, ya que a mi modo de ver, lo que hacen se le llama duplicidad de funciones, o si no es así, que alguien me explique ¿Cómo se le llama a cobrar en la Sedena y en la SSP de Gobierno del Estado?
A esta situación se le suma una mancha más al tigre de lo errores que han cometido los milicianos: recordemos el caso de Ernestina Ascensio; los menores que murieron a manos de militares, solo porque el vehículo en el que viajaban no se detuvo cuando ellos se los ordenaron; y las otras tantas que hemos sabido.
Emmanuel Medrano
Pueda parecer que la escritura de este pequeño texto ya esté un tanto cuanto desfasada, pero responde a algo que es una realidad: la situación que se vive al interior de los cuerpos de seguridad en Veracruz no es nada buena.
Hagamos un recuento: el lunes pasado, elementos de la Policía Intermunicipal Xalapa, Banderilla, Tlanelhuayocan, tuvieron un altercado con miembros de la guardia persona del titular de la Secretaria de Seguridad Pública, Sergio López Esquer.
Y es que los policías le exigían al General la liberación de dos de sus compañeros, los cuales, so pretexto de haber cometido el delito de incumplimiento de un deber legal, estaban recluidos en el penal de Pacho Viejo.
Pero el motivo por el cual cayeron en este delito, es porque se negaron a poner a disposición de las autoridades a un sujeto detenido por los militares que actualmente hay en Xalapa, quienes tienen un retén en la zona residencial de Las Ánimas. Lo que hay que mencionar de esto es que los militares no le supieron decir a los policías el motivo de la detención.
Lo sobresaliente aquí es que estos elementos castrenses, como si se trataran de Kiko y su clásico te voy acusar con mi mamá, ni tardo ni perezosos, se dirigieron a las oficinas de la SSP para darle informes a López Esquer, quien como si de mamá gallina se tratara le dio la razón a sus “pequeños” y mandó a detener a los policías.
Es indudable que los militares están hechos para estar en los cuarteles y, como si fueran animales de carga, para cumplir ordenes, y si no fuese así, que alguien me explique por qué no le supieron decir a lo policías el motivo de la detención del sujeto (pero esta imagen de los miembros de las fuerzas de la milicia es algo que ya lo abordó el escritor Mario Vargas Llosa en su novela Pantaleón y las Visitadoras, cuando el mismo protagonista reconoce que “los militares sólo estamos hechos para cumplir ordenes”).
Otra cosa que salta a la vista es que durante la trifulca en San José hubo muchos militares que fueron traídos por ordenes de Sergio López Esquer y por las del teniente Roberto Gonzales Maza, este último es el que coordina al grupo táctico que a la llegada de López Esquer se formó y en el que hay militares en activo.
Detalle que hay que tomar en cuenta, ya que si éstos siguen cobrando a la nación por su labor como miembros de la milicia, ¿qué hacen percibiendo casi 40 mil pesos mensuales en la SSP por pertenecer a este grupo táctico?
Que de táctico no tiene nada, porque en el zafarrancho del pasado lunes fueron amagados y desarmados por los policías y lo que es peor: ahí fueron exhibidos cuando los policías les quitaron sus credenciales para mostrarle a todos que son militares en activo.
Así que por este medio le enviamos una llamado a la dependencia correspondiente de verificar si estos integrantes del tan sonado “grupo táctico” no están incurriendo en un delito, ya que a mi modo de ver, lo que hacen se le llama duplicidad de funciones, o si no es así, que alguien me explique ¿Cómo se le llama a cobrar en la Sedena y en la SSP de Gobierno del Estado?
A esta situación se le suma una mancha más al tigre de lo errores que han cometido los milicianos: recordemos el caso de Ernestina Ascensio; los menores que murieron a manos de militares, solo porque el vehículo en el que viajaban no se detuvo cuando ellos se los ordenaron; y las otras tantas que hemos sabido.
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